Comunidad que intercede
Peticiones de oración
Comparta su motivo con respeto y confianza. Aquí podemos acompañarle en oración y celebrar juntos la fidelidad de Dios.
Acompañemos a otros
Necesidades recientes
Cargando peticiones...
Oraciones que Transforman el Corazón
Haciendo nuestras las peticiones del apóstol Pablo
Abra cada tarjeta para leer el pasaje completo, meditar en su enseñanza y convertirlo en una oración personal por su vida y por la comunidad.
Efesios 1:17–19Sabiduría y Revelación en el Conocimiento de Dios Abrir reflexión y oración
“Pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado...”
Pablo ora para que el Espíritu Santo abra nuestro entendimiento para conocer a Dios tal como Él se revela en Su Palabra. La sabiduría y la revelación que pide no son para especulaciones, sino para corregir las ideas falsas que nos formamos de Dios y alinearnos a Su verdad. Al orar este texto, le pedimos al Padre una comprensión clara de la persona de Jesucristo, de modo que nuestro caminar diario se sostenga en la esperanza real de Su llamamiento y en la grandeza de Su poder en favor de los que creen.
- Paso 1. Pida al Padre que el Espíritu Santo disipe toda ignorancia espiritual y le dé un entendimiento recto de la Escritura.
- Paso 2. Suplique que Dios corrija cualquier concepto equivocado o superficial que usted tenga sobre Su carácter.
- Paso 3. Clame para que la certidumbre del Evangelio sea el ancla que sostenga sus afectos y decisiones de cada día.
«Padre Celestial, Dios de gloria, te pido que me concedas espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Ti. Alumbra los ojos de mi entendimiento para conocerte verdaderamente a través de Tu Palabra. Quita de mi vida toda noción equivocada sobre quién eres y permíteme caminar con la firme esperanza a la que me has llamado en Jesucristo. En Su nombre, amén.»
Efesios 3:16–19Fortaleza en el Hombre Interior Abrir reflexión y oración
“Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; que habite Cristo por la fe en vuestros corazones...”
Pablo ora por algo muy concreto: que nuestra fe no se desmorone cuando la vida se ponga difícil. Cuando enfrentamos problemas, tentaciones o desánimo, la fuerza humana no alcanza. Necesitamos que el Espíritu Santo fortalezca nuestro interior. Dejar que Cristo habite por la fe significa abrirle las puertas de nuestra vida diaria para que Él tome el control de nuestras decisiones, reacciones y emociones, permitiendo que Su amor sea el suelo firme donde pisamos cada día.
- Paso 1. Entregue a Dios sus debilidades y pida que el Espíritu Santo le dé la fuerza que a usted le falta.
- Paso 2. Déjale a Cristo el control de sus pensamientos, palabras y decisiones de hoy.
- Paso 3. Pida recordar y experimentar el amor de Cristo para responder con amor a los demás.
«Padre Celestial, reconozco que mis propias fuerzas no me bastan. Te pido que Tu Espíritu Santo fortalezca mi corazón hoy. Señor Jesús, toma el control de mi vida, de mis decisiones y de mis emociones. Ayúdame a vivir apoyado en Tu gran amor y a permanecer firme ante cualquier dificultad. En el nombre de Jesús, amén.»
Filipenses 1:9–11Un Amor que Abunda en Conocimiento Abrir reflexión y oración
“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo...”
Pablo nos enseña que amar no es dejarse llevar por puras emociones. Oramos por un amor con discernimiento: la capacidad práctica de saber qué es lo correcto, lo importante y lo que agrada a Dios en el día a día. Cuando el amor de Cristo guía nuestro entendimiento, tomamos decisiones sabias, mantenemos limpia nuestra conducta y mostramos con acciones que Jesús vive en nosotros.
- Paso 1. Pida a Dios que su amor hacia los demás sea sabio y no guiado por impulsos del momento.
- Paso 2. Pida discernimiento moral para elegir lo bueno y desechar lo que daña su vida espiritual.
- Paso 3. Suplique vivir con integridad y honestidad en sus compromisos y relaciones diarias.
«Padre Celestial, te pido que hagas crecer mi amor por Ti y por los demás, pero con sabiduría y discernimiento. Dame el entendimiento para distinguir lo bueno de lo malo en mi día a día y elegir siempre lo que a Ti te agrada. Limpia mi vida de toda falsedad y permite que Cristo dé fruto de justicia en mí. Amén.»
Colosenses 1:9–10Llenos del Conocimiento de su Voluntad Abrir reflexión y oración
“Por lo cual también nosotros... no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo...”
Conocer la voluntad de Dios no es adivinar el futuro, sino saber cómo actuar hoy según la Biblia. Pablo ora para que sepamos qué espera Dios de nosotros en cada situación de la vida. Pedimos esta sabiduría práctica para que nuestra forma de tratar a los demás, de trabajar y de reaccionar frente a las circunstancias honre el nombre de Cristo, manteniendo una actitud de paciencia, firmeza y gratitud ante todo lo que recibimos en Él.
- Paso 1. Pida a Dios entendimiento de la Biblia para saber cómo actuar en sus decisiones cotidianas.
- Paso 2. Suplique la fuerza para obedecer lo que Dios le pide y vivir de manera congruente con Su Palabra.
- Paso 3. Dé gracias a Dios por el perdón, la salvación y la vida nueva que ya tiene en Jesucristo.
«Padre Celestial, te pido que me muestres Tu voluntad a través de Tu Palabra y me des la sabiduría para obedecerte. Que mi forma de vivir hoy sea digna del nombre de Jesús y te agrade en todo. Dame paciencia ante los problemas y llena mi corazón de gratitud por todo lo que me has dado en Cristo. En Su nombre, amén.»
Al orar con estas palabras, elevamos juntos la mirada desde las circunstancias temporales hacia el crecimiento espiritual, la sabiduría y la gloria de Cristo.
